Yo la verdad es que a veces no entiendo a la gente, y en su momento, a mí misma tampoco. Porque, uno se pasa la vida quejándose de las cosas que no pudo conseguir, de todo lo que siempre quisiste y no pudiste tener, de lo que te hubiera echo feliz si lo hubieras alcanzado, de la satisfacción que te hubiera causado tener eso que querías y lo conseguiste, pero.. ¿Qué hiciste para conseguirlo? ¿Fue suficiente? ¿Te dejaste llevar por el orgullo? ¿O no? ¿Luchaste por conseguirlo o te rendiste ante la primera situación difícil u obstáculo que se te presentó? . Yo creo que son muchas preguntas, y que no todos se hacen. Es más fácil quejarse de que la vida no te lo dio, de que todo es una “mierda”, pensar que si él o ella lo tiene porque yo no, que no me merezco esto, que estoy meada por el elenco entero de Jurassic Park, que el mundo está en contra mío y todo me sale mal. EH? Ok. No es así. ¿En qué momento te pusiste a mirar lo que vos hiciste? Digo, no estaría más bueno encontrarle la mano, y por lo menos INTENTAR hacer algo para después decir: LA PUCHA, NO PASO LO QUE QUERIA, NO CONSEGUÍ ESO, PERO POR LO MENOS LO INTENTÉ! Para mí eso, vale muchísimo más que un TODO ES UNA MIERDA.
Y si, puede ser que en ese trayecto de conseguir lo que querés, te tomen de boluda/o, de que no tenes idea de nada, de que estás loca/o, de que el orgullo esta primero, y BLA BLA BLA. Lamentablemente, esas mismas personas son las que van a repetir una y otra vez las frases de arriba. Pero vos no, porque lo hayas conseguido o no, LO INTENTASTE, y no hay cosa más gratificante que saber que hiciste todo lo que pudiste, sea como sea, lo hiciste. Y si no pudo ser, ya sabés que no fue por vos, la vida asi lo quiso, y el destino te tiene preparado algo mucho MEJOR.
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